martes, 15 de abril de 2008

LAS MENTIRAS !!!!


Las Mentiras

Es una de las razones de los disgustos entre parejas o amigos. Tal vez el peor de los defectos que puede tener un ser humano. Un arma que muchos utilizan para defenderse en una situación difícil. Pero aún con lo común que es nuestro medio la mentira, todavía son muchas las personas que se sienten impotentes para detectar cuándo alguien no les dice la verdad. Piadosas o no, grandes o pequeñas, por amor o compasión, por costumbre o casualidad, las mentiras se dejan entrever en quien las dice, por el tono de la voz, las frases o preguntas que utiliza y las posturas y reacciones del mentiroso.

No permita que le engañen o le manipulen con mentiras, pero también recuerde es necesario que cada uno de nosotros decidamos ser personas claras y transparentes. Entre la verdad y la mentira, la palabra de Dios determina una diferencia muy marcada y sobretodo unos resultados veraces que seria bueno tener en cuenta. El que dice la verdad vive una larga vida; el que sólo dice mentiras no vive mucho tiempo. (Proverbios 12: 19) BLS.

La verdad esta estrechamente unida con la vida y su duración. La mentira trae muchas complicaciones , ataduras y pueden afectar de una manera considerable la vida de una persona. Cuando una persona es dominada por el habito de mentir, ella ya no mira a los ojos o lo hace muy poco, cuando esta hablando con otra. El mentiroso tiende a tocarse la cara o la garganta. Mueve la cabeza en forma mecánica. Cuando está fingiendo ciertas emociones, la expresión se limita al área de la boca y no al rostro en conjunto. Sus gestos no corresponden a lo que se dice. Palabras de amor con el ceño fruncido o una manifestación de placer con los puños apretados.

El mentiroso usa las palabras suyas para construir su argumento. Como quiere que la respuesta salga rápidamente y usted lo ha sorprendido, no tiene tiempo de pensar, así que responde negativamente con las mismas frases con que usted le preguntó. Por ejemplo: Le entrega información sin que usted se la pida, hasta creer que le ha convencido de su historia, una persona que dice la verdad no le importa si usted le malinterpreta, porque siempre está dispuesta a explicarse. Cuando más se esfuerce la persona, más debe usted preocuparse.

El que dice mentiras no responde directamente. Por ejemplo: A veces refleja sus verdaderos sentimientos con palabras que dice equivocadamente, y que se filtran de su subconsciente. Cuando una persona habla con verdad su respuesta genuina es espontánea; al contrario de una falsa en la cual hay una ligera demora en la expresión o la duración de la emoción es exagerada y desaparece abruptamente. Cuando una persona confía en lo que dice, está más interesada en que usted le entienda, que en lo que usted piensa de ella. Tenga cuidado de quien siempre le pregunta si usted le cree; el que dice la verdad simplemente espera que le crea.

El mentiroso no hace preguntas, porque no está interesado en saber nada, sino en convencerle a usted. Cuando se cambia el tema de la mentira, el mentiroso se pone de mejor humor y luce más tranquilo. En una historia falsa, por lo general, falta lo que salio mal. Claro que si la explicación va dirigida a explicar cosas como por que se demoró o canceló los planes, sí se pueden esperar hechos negativos.

Es posible mantener el engaño durante un tiempo. Y es posible sacarle algún beneficio. Pero no se puede llevar toda una vida mintiendo y engañando y estafando y burlándose de los ingenuos. Dios ha diseñado nuestra vida de tal manera que tarde o temprano cosechamos lo que sembramos. Jesucristo dijo: «Así que todo lo que ustedes han dicho en la oscuridad se dará a conocer a plena luz, y lo que han susurrado a puerta cerrada se proclamará desde las azoteas» (Lucas 12:3). Él conoce los secretos más íntimos de nuestro corazón, y Él juzga y condena no sólo en la eternidad sino en esta vida.

Nada mejor que llevar una vida limpia a los ojos de Dios y de los hombres. Más vale que nunca engañemos a nadie, que nunca demos falso testimonio, pase lo que pase. ¿Por qué sufrir consecuencias innecesarias? Entreguémosle nuestra vida a Cristo. Él está dispuesto a cambiarla de una vez y para siempre.

por Henry Leguizamo

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